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Conjuntivitis infecciosa

La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva ( ver tema «conjuntivitis»).

 

Las Conjuntivitis infecciosas están causadas por agentes infecciosos. Los más comunes son las bacterias o virus. Se contagian entre individuos mediante el contacto con la lágrima o las secreciones.

 

Conjuntivitis bacteriana: es el tipo de conjuntivitis más común. Los microorganismos más frecuentes son los estafilococos, estreptococos y los haemophilus. Causan infección aguda con secreción verde-amarillenta abundante. Duran alrededor de 3 a 7 días y responden bien a tratamiento con gotas de antibiótico. Es muy importante mantener el ojo limpio de secreciones durante el proceso por lo que se debe mantener una higiene adecuada.

 

Conjuntivitis vírica: existen diferentes tipos según el virus causante. Se contagian a través de las secreciones, lágrimas y moco nasal. Es típico que se transmita en los miembros de una misma familia por uso común de toallas, almohadas etc. Pueden llegar a ser muy llamativas con marcado ojo rojo, hinchazón palpebral, adenopatía preauricular (bulto delante de la oreja debido a la reacción inmunológica contra el virus) e incluso pueden acompañarse de mal estado general con febrícula. Pueden durar varias semanas. En ocasiones pueden producirse complicaciones como las pseudomembranas o los infiltrados subepiteliales (opacidades en la córnea que disminuyen la visión). El tratamiento es sintomático con higiene ocular frecuente, colirios antiinflamatorios y lágrimas artificiales. También puede asociarse un antibiótico para evitar sobreinfecciones por bacterias. En casos severos o con complicaciones se dan corticoides en colirio, siempre bajo supervisión oftalmológica. 

 

Infiltrados subepiteliales. Se identifican como pequeñas opacidades en la córnea. Si ocupan el eje visual pueden disminuir la visión.

 

 

¿CÓMO SE PUEDEN PREVENIR?

 

La mejor medida es evitar el contacto con personas infectadas.

 

Deben tomarse medidas para evitar contagios: 

 

• No compartir nada que haya estado en contacto con el ojo infectado (fundas de almohadas, toallas, sábanas, etc.)

 

• Lavarse las manos si se ha estado en contacto con alguien con conjuntivitis, o en el caso de los padres, siempre tras poner las gotas de tratamiento al niño o a uno mismo.

 

• No llevar al niño al colegio o guardería mientras está con la infección.

 

• En el caso de utilizar lentes de contacto no ponerlas hasta la curación.

 

El oftalmólogo puede determinar qué tipo de conjuntivitis es con una sencilla y rápida exploración ocular e iniciar el tratamiento más adecuado.