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Asociación de Catarata Congénita de España

La catarata es la opacidad o pérdida de transparencia del cristalino y se denomina catarata congénita a aquella catarata presente al nacimiento. Cuando la catarata es tan densa que no permite un  buen estimulo visual para desarrollar la visión inmadura del niño, existe un alto riesgo de baja visión por ambliopía por deprivación, por lo que está indicada la cirugía precoz. En otros casos las cataratas no son de gran tamaño o densas al nacimiento y requieren un seguimiento estrecho a largo plazo para decidir el momento más adecuado para su intervención.
 

La técnica quirúrgica y el seguimiento son distintos respecto a la cirugía de adultos. Se trata de un ojo en desarrollo que sufrirá numerosos cambios refractivos con el crecimiento, por lo que dos elementos claves la implantación de la lente intraocular y la rehabilitación visual con lentes de contacto y/o gafas. También presenta más riesgo de complicaciones, como glaucoma, desprendimiento de retina o reproliferación.

 

 

Recomendaciones de la SEEOP

 

⇒ El pediatra debe remitir al oftalmólogo a todos aquellos niños con:

 

Leucocoria.

 

Estrabismo de gran ángulo y constante desde recién nacido.

 

Estrabismo de pequeño ángulo e intermitente a partir de los 5 meses de edad.

 

⇒ La leucocoria es un motivo de derivación urgente al oftalmólogo. El diagnóstico es clínico apoyado por la ecografía ocular.

 

⇒ Las cataratas congénitas deben ser operadas por especialistas en niños.

 

⇒ El resultado visual es una carrera de fondo que requiere del compromiso tanto de los profesionales como de los familiares.

 

⇒ El tratamiento penalizador con parches es esencial, especialmente en las cataratas unilaterales o asimétricas.